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Nombre: Rosalía Castro Centeno, costarricense nacida en
San José
Padre: Vicente Castro Quesada (Q.D.G.) de oficio pintor de
brocha gorda y rotulista
Madre: Vicenta Centeno Cárdenas (Q.D.G.) de oficio ama de
casa
Mis padres formaron un hogar muy humilde, junto con sus 10
hijos (de la cual soy la tercera), las primeras seis
resultamos niñas, y después se intercalaron hombres y
mujeres. Era un hogar humilde pero fuimos enseñados a
mantener respeto entre hermanos y disciplina. La nota de
disciplina que obtenía en la escuela era sumamente
importante.
De
mi infancia recuerdo más de una vez ver llegar a mi padre
ayudado por alguien, con el saco de alimentos, o bien con un
corte de tela que alcanzaba para todos, obviamente se
preocupaba por los detalles de nuestra ropa, por ejemplo
encajes y botones para las niñas. Este gasto era muy grande
pero lo hacía con mucho amor para estrenar el 8 de
diciembre, día de la "inmaculada concepción" patrona de
Zapote y que era el inicio de las celebraciones navideñas. A
todos nos compraban zapatos en la tienda "M27", en el centro
de San José.
Para mi mamá cuidarnos no era un trabajo, ella simplemente
sentía un gran orgullo de tener listas y listos a sus
tesoritos.
Mi
abuelo paterno, a quién no conocí, fue un gran músico
de Naranjo y director de la Filarmónica, de ahí que mi padre
resultó ser un autodidacta para la música. Mi papá nos ponía
a cantar a mis hermanas Lucy, a Yanira y a mí a tres voces,
y era una fiesta pues bien afinaditas fuimos a cantar a
muchos rezos en Zapote, y un poco más allá.
A
los doce años mi papá me compra el acordeón y se inicia así
mi gran romance con la música. Pero de esto hablaremos
después, y muchas gracias por abrir la puerta de su casa y
conocernos un poquito mejor. Si desean conocer el Zapote de
antaño, los invito a ver el
museo virtual.
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